Porque sabes que no olvidas
que tragas, respiras,
te quitas lo líquido de las pestañas,
pero no olvidas.
Y te avergüenzas de ello.
Porque sabes que lo que te mato la respiración este día
puede volver a suceder
y tienes miedo
de estar confiando demasiado
o de estar confiando demasiado poco
Huyes del dolor
te enfrentas, te rajas un poco las entrañas
lames un poco las heridas
y huyes, y vuelves a enfrentarte.
Y es que en verdad no te marchas
sino que recoges fuerza para volver a la lucha
en un continuo círculo que te desgasta
y te devuelve a la vida.
Porque sabes que el dolor es necesario
que sin él mueres (porque estarías muerta)
y con él también.
Andas en círculos
-o en elipses-
y lo reconoces, y lo evitas,
porque nadie te recordó
que la que camina en círculos pierde el equilibrio
y la domina el laberinto
su equilibrio circular particular
que la empuja a salirse del camino
sabiendo que el golpe contra a pared será aun más grande.
Te da miedo llorar
porque nunca fuiste frágil
-o eso crees-
y porque sabes que como empieces
no podras parar
y la oscuridad tiene muchas ganas de cegarte
en cuando bajes la guardia.
Haz encontrado una luz,
un fiduch,
tu propio pianista frustrado
que salía en la historia el día clave
y temes romperle
o que él te rompa a ti
con palabras
con tan solo palabras.
Porque sabes que lo invisible
corta mas que un par de alas.
Y temes quemar sus alas
o lo que queda de las tuyas
y que las plumas de las de ambos
os atraviesen la garganta.
que tragas, respiras,
te quitas lo líquido de las pestañas,
pero no olvidas.
Y te avergüenzas de ello.
Porque sabes que lo que te mato la respiración este día
puede volver a suceder
y tienes miedo
de estar confiando demasiado
o de estar confiando demasiado poco
Huyes del dolor
te enfrentas, te rajas un poco las entrañas
lames un poco las heridas
y huyes, y vuelves a enfrentarte.
Y es que en verdad no te marchas
sino que recoges fuerza para volver a la lucha
en un continuo círculo que te desgasta
y te devuelve a la vida.
Porque sabes que el dolor es necesario
que sin él mueres (porque estarías muerta)
y con él también.
Andas en círculos
-o en elipses-
y lo reconoces, y lo evitas,
porque nadie te recordó
que la que camina en círculos pierde el equilibrio
y la domina el laberinto
su equilibrio circular particular
que la empuja a salirse del camino
sabiendo que el golpe contra a pared será aun más grande.
Te da miedo llorar
porque nunca fuiste frágil
-o eso crees-
y porque sabes que como empieces
no podras parar
y la oscuridad tiene muchas ganas de cegarte
en cuando bajes la guardia.
Haz encontrado una luz,
un fiduch,
tu propio pianista frustrado
que salía en la historia el día clave
y temes romperle
o que él te rompa a ti
con palabras
con tan solo palabras.
Porque sabes que lo invisible
corta mas que un par de alas.
Y temes quemar sus alas
o lo que queda de las tuyas
y que las plumas de las de ambos
os atraviesen la garganta.
Fotografía: Ornithophobia_III_by_larafairie

5 comentarios:
no lo entiendo... pero bueno. de cualquier modo, un saludo!
espero que el comienzo siga alguna vez...
Me encantó, de verdad. No soy muy afín a las poesías, pero esta es tan profunda, me ha llegado tan hondo... que sólo puedo decir Felicidades!
Una cosita, se te ha escapado una "z", cuando creo que era una "s", en el verso que empieza diciendo "Haz encontrado...".
Un saludo!
Te invito a que pases por mi blog www.historiasdeunaescritora.blogspot.com
No se como llegué a tu espacio, y luego aquí. Me encanta todo lo que pones!
Yo no tengo blog, tengo fotolog. Te lo dejo si te interesa:
http://www.fotolog.com/br0k3nm1nd
Saludines!
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